
Muchas veces utilice los cuadernillos de capitación de los CREA para aprender sobre producción animal, siempre me pareció un ejemplo de organización y de trabajo muy interesante, aunque muy elitista.
En los primeros días de septiembre de este año realizaron el XIX Congreso CREA bajo el lema “Todos juntos construyendo Nación”.
Durante el bloque "El sector agropecuario desde el presente hacia 2016", el director del programa Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía en la UBA, Fernando Vilella, presentó este video sobre tendencias de la oferta. El eje de la presentación pasa por estas cinco palabras: 1) Tierra. 2) Agua. 3) Conocimiento. 4) Organización productiva. 5) Ambiente institucional.
En el video a partir del minuto 3 se desarrolla el punto 5 de la presentación donde hablan de un Índice de Competitividad Global basado en datos del World Global Forum donde califican a la Argentina en los últimos lugares (¿podía ser de otra manera?), me pregunte qué parámetros usan para confeccionar ese índice, una rápida búsqueda me dio la respuesta que copio en parte a continuación:
Resultados destacados 2008-2009
Estados Unidos continua como la economía más competitiva del mundo, a pesar de la crisis financiera que se inició en 2007.7 Según los resultados del informe 2008-2009, Chile es la economía más competitiva de América Latina y el Caribe, y a nivel mundial se ubica en la posición 28.6 7 Las causas principales de su alta calificación son la estabilidad macroeconómica, en conjunto con su oportuna liberación de mercados y su apertura al libre comercio. Los procesos de liberación son una fortaleza que le han permitido al país desarrollar uno de los mercados financieros más desarrollados y sofisticados del mundo. (Info completa click aquí)
Saquen sus propias conclusiones al respecto, lo cierto que ver los videos y leer las exposiciones de la “inteligencia” de los más “eficientes” entre los sectores agropecuarios me llevo a releer La Cultura de la satisfacción de J.K. Galbraith, ¿quien sabrá por qué?.
Saludos Cordiales y que la mano invisible del mercado nos proteja.











